miércoles, 13 de mayo de 2020
Señor...... Mis manos tiemblan despavoridamente y mí corazón se desgarra derramándose en lágrimas.
Mí alma se encuentra angustiada y turbados mis pensamientos; soy como un animal que desconoce su porvenir o como la flor más hermosa que tampoco tiene certezas del mañana.
Mí rostro ya no percibe la luz ni la noche; mí paladar ya no degusta de lo dulce o de lo amargo, y mí cuerpo desorientado tampoco sabe si vela o si descansa porque tanto los días como las noches me son iguales. A veces pienso que hubiere sido mejor el nunca haber visto la luz, ya que mis sufrimientos se incrementan y las noches tortuozas se vuelven cada vez más largas y lentas sus zancadas.
Me cubren como mares oscuros los sufrimientos de mí alma; me siento como un ebrio al deambular por las calles. La gente me ve y se burla de mí porque soy para ellos como proverbio; pero se que me sostendrás y podré nuevamente emprender vuelo como el Águila entre los cielos, reedificarás mis pies para que me mantenga firme a pesar de que resbale. Yo se que mí redentor vive y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mí piel, en mí carne, he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo.
viernes, 13 de marzo de 2020
Las lágrimas del cielo recorren sagazmente extensas distancias antes de morir en el suelo, con la ilusión de siquiera poder alcanzar la sombra de tus pazos. Y batallan entre las nubes tan solo por la mera idea de abrigar la esperanza de alguna vez poder besar tú piel.
No les aterra su pequeñez o la grandeza de tú cuerpo, cual es como un océano de trigo sediento de amor.
Ellas piensan mientras danzan en el aire la forma y la manera de hallar cabida dentro de tí, cobijarse en tú ser, ocultarse como un ladrón que ha robado un deseo a los cielos, para utilizarlo y transformarse en un grano de mosto el cual pueda crecer desmesuradamente con tal ímpetu que sus raíces puedan beberte, a tal punto de embriagarse de amor al haber madurado en tú dulce río; dejando caer sus frutos de amor, sus sueños, su pasión, como un relámpago a tus pies, como una tormenta de beso, como un diluvio de versos, como un huracán de caricias............violentamente incontenibles.
No les aterra su pequeñez o la grandeza de tú cuerpo, cual es como un océano de trigo sediento de amor.
Ellas piensan mientras danzan en el aire la forma y la manera de hallar cabida dentro de tí, cobijarse en tú ser, ocultarse como un ladrón que ha robado un deseo a los cielos, para utilizarlo y transformarse en un grano de mosto el cual pueda crecer desmesuradamente con tal ímpetu que sus raíces puedan beberte, a tal punto de embriagarse de amor al haber madurado en tú dulce río; dejando caer sus frutos de amor, sus sueños, su pasión, como un relámpago a tus pies, como una tormenta de beso, como un diluvio de versos, como un huracán de caricias............violentamente incontenibles.