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Señor...... Mis manos tiemblan despavoridamente y mí corazón se desgarra derramándose en lágrimas. Mí alma se encuentra angustiada y turba...

miércoles, 13 de mayo de 2020


Señor...... Mis manos tiemblan despavoridamente y mí corazón se desgarra derramándose en lágrimas.
Mí alma se encuentra angustiada y turbados mis pensamientos; soy como un animal que desconoce su porvenir o como la flor más hermosa que tampoco tiene certezas del mañana.
Mí rostro ya no percibe la luz ni la noche; mí paladar ya no degusta de lo dulce o de lo amargo, y mí cuerpo desorientado tampoco sabe si vela o si descansa porque tanto los días como las noches me son iguales. A veces pienso que hubiere sido mejor el nunca haber visto la luz, ya que mis sufrimientos se incrementan y las noches tortuozas se vuelven cada vez más largas y lentas sus zancadas.
Me cubren como mares oscuros los sufrimientos de mí alma; me siento como un ebrio al deambular por las calles. La gente me ve y se burla de mí porque soy para ellos como proverbio; pero se que me sostendrás y podré nuevamente emprender vuelo como el Águila entre los cielos, reedificarás mis pies para que me mantenga firme a pesar de que resbale. Yo se que mí redentor vive y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mí piel, en mí carne, he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo.