sábado, 20 de julio de 2019

"Luego de mí"

Luego de crear Dios al hombre a su imagen y semejanza, y luego de que este terminara de ponerle nombre tanto a las aves como a las bestias del campo, Dios decidió hacer una compañera idónea para el hombre, entonces Dios hizo caer a Adán en un sueño profundo y mientras este dormía, tomó una de sus costillas; cerrando su costado comenzó a crear a la mujer del barro, tal como lo había hecho anteriormente con él. Sin embargo no era como el hombre, pero se parecía mucho a él; tenía ojos, nariz, boca, oídos, manos, pelo, etc. Pero Dios decidió hacerla frágil, no solo exteriormente, sino que también interiormente .Dios le dijo: Levántate, ella levantándose
vió a Dios y se postró a sus pies adorándolo, luego Dios le ordenó que se levantara y ella haciendo caso escuchó nuevamente a Dios, el cual le dijo: Tú amado espera por tí, te he dado todas las virtudes para que andes delante de sus ojos con agrado, integridad, prudencia, sabiduría, consejo, afecto, amor.
Dios cuando creó los ojos de la mujer los hizo al igual que todo su ser, perfecto, ellos eran profundos como el océano, fue por eso que Dios los cubrió con tanta hermosura. Su ojo derecho había sido cubierto con partes del sol, por eso hoy mismo se pueden apreciar las manchas del sol, que no son más que la ausencia de su luz en él, su ojo izquierdo también fue cubierto, pero a diferencia del derecho, este había sido cubierto por partes de la luna, que Dios tomó para colocarlos en su ojo izquierdo, por eso es que nosotros notamos que existen cráteres inmensos en la luna. Dios hizo también las cinturas de la mujer, las hizo como las cinturas que rodean el Huerto Del Edén y lo abrazan. Dios pintó a su vez su cuerpo, lo hizo con una pintura especial hecha por él mismo a base de trigo y otros cereales, para que el sol pudiera embellecerla aún más cuando besara inocentemente su cuerpo, en las estaciones de primavera y verano. Luego de haber pintado meticulosamente cada parte de sus ser, tomó la flor más roja, más preciosa, más suave, y maravillosa del Huerto Del Edén, y quitando dos de sus pétalos los colocó en donde se encontraba su boca; Lo hizo así para que al besar la boca de su amado pudiera a su vez acariciar su alma de la misma manera que estos lo acarician. Después Dios encogió una montaña la cual tenía una leve pendiente, y encogiéndola la hizo reposar donde habría de fijarse su nariz, esta antes daba a un hermoso lago, pero ahora se encontraba cerca del Lago más Dulce del cual jamás se había podido alimentar. Dios continuó embelleciendo aún más a la mujer, tanto que con su mano vacía arrancó la constelación más preciosa de la creación, así como un hombre que se sirve de los racimos más Dulces, más bellos, y maduros de su viñedo, para preparar el mejor vino, el más espumoso, el más rocinante, el más gustoso al paladar; de este modo gozarse de su trabajo. Esparciéndolas por su cuerpo adornó aún mucho más su ser, que de por si ya poseía una belleza exhuberante; puso una en su párpado, otra en cada mejilla, dos en los labios, otra en su espalda, y otra en su corazón, no obstante, el resto las escondió en toda su piel para que fueran descubiertas por su amado. Prontamente cortó de una higuera un par de higos, sin embargo buscó los más dulces que existieran en el Huerto Del Edén, y colocándolos en su pecho no cortó los tallos del fruto, sino que dejándolos hacia arriba, la leche fluyó sobre ella dando a entender y señalando que todos los seres humanos se alimentarían de ella. Después tomó la oscuridad de la noche en sus manos, haciendo un ovillo con su mano vacía, comenzó a entretejer sus cabellos que adornarían su cabeza como un manto nocturno, y cuando hubo acabado su hermosura fue aún mayor a la anterior. En dicha tarde Dios llamó a una pequeña ave llamada jilguero, esta misma al oír la voz de Dios voló con tanto ímpetu, mientras cantaba por los aires, la tarde siempre se alegra con sus melodías; ella sentándose sobre su garganta como si fuese una rama, volvió a cantar, pero esta vez haciéndolo como jamás lo había hecho, al haber acabado desapareció sobre la garganta de ella. y Luego de este suceso Dios reposó el lirio que llevaba en su mano en el vientre de la mujer y este se introdujo dentro de ella, y Dios dijo: Es necesario que de tí se produzca un nuevo jardín, ya que eres tierra fértil, como la que pisan tus pies. Y al despertar, Dios la trajo a ella y Adán dijo: Esto es hueso de mis huesos y carne de mí carne; serás llamada Varona, porque del Varón fuiste tomada.  
Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una misma carne.
Y Dios los bendijo, diciéndoles: Fructificad y mutiplicaos; llenad la tierra, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Felices diez meses esposaiiiii te amo Ángeles, te amo con toda mí vida, gracias a Dios por su infinita misericordia para con nosotros) 😊☺😊☺😊☺